Shingeki no Kyojin – Attack on Titan

Hace 107 años, sin razón aparente, aparecieron en la tierra los titanes, seres humanoides de tamaño gigantesco… que comen personas. Su poder era tan superior que casi llevaron a la humanidad a la total extinción, solo unos pocos pudieron sobrevivir dentro de un enorme terreno amurallado, protegido por muros de 50 metros de altura. Nunca ningún Titán ha podido atravesar esos muros… hasta hoy.

Con esta original sinopsis se nos presenta esta fiel adaptación del manga del mismo nombre, Shingeki no Kyojin. El encargado de la adaptación es Tetsuro Araki, mayormente conocido por ser el director del anime Death Note

Puede que de primeras la idea nos suene algo absurda al leerla, pero realmente está tratada con un tono muy serio, incluso terrorífico, mostrándonos momentos muy duros e impactantes de manera convincente. Todo esto viene acompañado con una animación espectacular, con escenas de acción muy bien planteadas, lo que no hace otra cosa que mejorar la calidad de la serie. Los personajes, sobre todo los protagonistas, están tratados con gran profundidad psicológica, lo que ayuda a darles personalidad y una carga emocional importante. 

El comienzo de la serie es de los más potentes que se recuerdan, con un magnifico opening, tan épico como la serie. Si bien es cierto, no toda la serie tiene el endiablado ritmo de los primeros capítulos. Como es lógico, en algunos momentos la cosa se tranquiliza, mostrándose la serie como es en realidad: algo irregular en cuanto a la acción. Igual hay un par de capítulos seguidos en los que no pasa gran cosa… que de repente se lía pardísima de manera épica.

Quizás lo que pierde de potencia lo gana en intriga, ya que ante todo es una serie impredecible, con algún golpe de efecto digno de George R. R. Martin, que deja bastante descolocado y con ganas de saber qué va a pasar. Además, durante toda la serie, se van formulando preguntas muy interesantes que logran atrapar al espectador, quien, deseoso de saber cuáles son las respuestas, devorará los capítulos cual titán hambriento.

De seguir a este nivel puede convertirse en uno de los animes más exitosos y valorados de los últimos tiempos, si no lo ha conseguido ya. Sin duda, de obligado visionado para los palomiteros amantes de la intriga y lo impredecible.

Cosas a destacar: impredecible, atrapa a incluso los que no son tan amantes del anime.

Duración: 22 min.

Director: Tetsuro Araki

País: Japón

Nota palomitera: 4/5

American Horror Story

Ayer terminé en un tiempo récord la segunda temporada de American Horror Story seguida de la primera, que había acabado la semana pasada.

American Horror Story es una serie atrevida, morbosa y perturbadora que no tiene miedo a ser descarada e incluso rozar lo grotesco, aunque siempre con mucho estilo. No apta para personas sensibles al horror pero muy recomendable para el resto de público, sobre todo para aquellos a los que les encante el thriller y el miedo. Cuenta con un reparto excepcional que ha demostrado su flexibilidad y maleabilidad a la hora de adaptarse a los papeles tan variados que exigen sus distintos personajes. De ahí los merecidísimos Globos de Oro que recibió la actriz Jessica Lange por sendas temporadas y, por mi parte, creo que Lily Rabe merece también su reconocimiento en el estrellato, puede que en la primera no actuase con un papel destacable, pero en la segunda da a demostrar la fuerza y potencia que tiene como actriz: sublime.

La primera temporada nos presenta una serie de 12 capítulos a cada cuál más trepidante. He de reconocer que al principio me pareció algo típica pero en seguida cambié de idea. No es solo quelas pinceladas de terror me engancharan, si no que la interpretación de las actrices me viciaba a seguir viéndola, tanto como la intriga que empezaba a suscitar la historia.

Los personajes eran, cuanto menos, carismáticos y si bien a los principales quedan un poco simples, los secundarios son brutalmente geniales (ahí empecé a enamorarme del papelón de Jessica Lange, poco a poco, descubrir la sutileza de Lily y, por supuesto, también caí en la tentación de Alex Breckenridge, que tampoco es tan guapa al natural). Los sustos, el romance y la violencia de las escenas se siguen a un ritmo imparable y casi exhaustivo sobre todo en los últimos capítulos, todo esto alimentado de algún que otro giro inesperado para terminar con una serie fuera de lo normal (no quiero revelar demasiado, pero el final es excepcional).

La segunda temporada me preció algo más flojilla al principio. Tal vez fuese porque le había cogido demasiado cariño a unos personajes y unos papeles que, como es tradición en esta serie, ya no se van a repetir (cada temporada se desarrolla de manera individual a pesar de que muchos de los actores se reciclen, de ahí el poder ver la gran moldeabilidad de los actores: es una receta original y buena). Al principio no me gustaba la fantasía de la misma: extraterrestres, ¿quién cree en los extraterrestres? Pero bueno, luego pensé ¿y quién cree en los fantasmas o en Dios? Así que intenté ser menos escéptica y la vi con fe ciega en los guionistas que, sin lugar a dudas, no solo no me decepcionaron sino que se superaron con creces. Esta otra temporada Asylum cuenta con 13 capítulos ambientados en los años 70. Ahí vemos la grandeza de actores que ya habíamos visto antes en nuevos papeles, así como la presentación de nuevos como a Sarah Paulson quien se gana a pulso la participación en la tercera temporada.

No contaré mucho de la trama, sólo diré que los guionistas se la trabajaron mucho más, hay giros argumentales muy logrados, mucha tensión y misterio, y todo bien atado. Si por algo son geniales sus guionistas es por lo bien hilada que queda la historia. No hay ni un solo detalle que quede sin respuesta, y para el resto de cosas ya están los paranoicos de sus fans.

Otra cosa que me gustaría subrayar de esta serie es algo que no se suele nombrar en ninguna crítica: los créditos iniciales. Kyle Cooper, de la agencia Prologue, ha sido el encargado de desarrollarlos (es también creador de los de The Walking Dead y Se7en) y para mí son los créditos más grotescos que he visto nunca. Con mi lista de películas de miedo y gore que llevo vistas, en la segunda temporada tenía que pasarlos porque no podía verlos.

Y qué más decir: habrá que esperar hasta octubre para poder seguir palomiteando con esta seriaza. La tercera temporada se subtitulará Coven que es la palabra inglesa para referirse a los grupos de brujas, por lo tanto, ya sabemos qué nos puede esperar.

Curiosidades de la serie [puede contener trazos de la misma]:

  • La actriz Frances Conroy, que interpreta a la versión anciana de Moira en la primera temporada y a la muerte en la segunda, tiene un iris descolorido fruto de un accidente de tráfico y su consecuente cirugía. En la primera temporada aprovecharon esto que para algunos sería un defecto para trazar una trama entorno a él.
  • Los tatuajes que Tate (primera temporada) lleva en el cuerpo cuando sueña están inspirados en los tatuajes reales de Rick Genest.
  • En la segunda temporada, para evitar que los actores dijesen algo de la serie a la prensa, la mayoría actuaba sin tener idea de qué les iba a pasar a sus personajes al final de la misma.
  • Durante la segunda temporada, Zachary Quinto dijo que debido al ambiente tan escabroso e incómodo que había durante los rodajes, empezó a llevarse su banjo para animarse durante los descansos.
  • En la segunda temporada, la canción que cantan en uno de los capítulos llamada The Song Name también recibe el nombre de The Banana Song, de ahí el apodo de Lana Banana a Lana Winters. Esta escena fue incluida a petición de Jessica Lange.

El final de la segunda temporada:

Mucho se ha dicho y escrito sobre escena final de la segunda temporada. Recordemos a Lana Winters que se disculpa justo antes de disparar a su hijo y luego vemos cómo, retrocediendo en el tiempo, Lana sale del sanatorio después de que la hermana Jude le diga “si miras al mal a los ojos, el mal te devuelve la mirada”. ¿Qué significa esto?

Mucho se ha dicho en internet sobre esta escena. Me asombré incluso al ver la cantidad de gente que piensa que realmente toda la temporada es una invención de Lana Winters para escribir su libro y ser famosa. De ahí que todos los personajes mueran o desaparezcan. Sin embargo, a servidora no le convence ese final porque entonces, no solo que toda la temporada sería una locura (que tampoco sería tan extraño) sino que además muchas cosas quedarían raras.

Sin embargo hay otra teoría que explica esta última parte sin necesidad de recurrir a una doble lectura de toda la temporada. Simplemente la hermana Judge le avisa de que la locura puede venir de muchas cosas al igual que el pecado, y ser demasiado ambiciosa puede crear monstruos. Cuando Lana dispara a su hijo, ve en los ojos de él el fruto de su ambición, su pecado y su locura.

¿Cuál es vuestra teoría?

Cosas a destacar: guión y actuación.

Duración: 40 min.

Director: Ryan Murphy (Creator)Brad Falchuk (Creator)Bradley BueckerMichael UppendahlAlfonso Gomez-RejonDavid Semel

País: Estados Unidos

Nota palomitera: 4,5/5

Doctor Who

“Come on, you two. Things to do. People to see. Whole civilizations to save.”
The 11th Doctor
Dr Who es una serie británica que cuenta las aventuras de un extraterrestre humanoide llamado The Doctor y sus acompañantes a través del tiempo y el espacio gracias a la TARDIS (una nave con el aspecto de una cabina de teléfono azul).
Los capítulos se ambientan en el lejano futuro y en momentos cruciales de la historia. De hecho, a lo largo de los viajes The Doctor se codea y une fuerzas con personajes como Churchill, Dickens o Van Gogh. Sin embargo, también se enfrenta a ejércitos de enemigos que continuamente intentan destruir la Tierra. Algunos de los villanos que aparecen repetidamente son los Daleks, los Cybermen y su némesis personal The Master, los cuales a través de sus apariciones dan forma al universo de Dr Who.
Los capítulos se caracterizan por sus giros argumentales y en el caso de capítulos múltiples, unos cliff-hanger interesantes que te dejan con ganas de ver el siguiente episodio.
Es una serie que o la adoras o te aburre y necesitas varios capítulos para amoldarte al ritmo que ofrece (en mi caso, fue en el tercero cuando me picó el gusanillo). Dejando a un lado la serie clásica, tenemos 7 temporadas para disfrutar. Eso da para palomitear durante horas y horas.

Cosas a destacar: Está llena de contrastes. Si te gusta la fantasía es una serie que logrará engancharte. Mucho.

Duración: 50 min.

Director: Varios

País: Reino Unido

Nota palomitera: 5/5